Basada en hechos reales

Roberto Uriel

Por: Roberto Uriel,
el Miércoles 11 de Abril 2018

Nadie puede negar que Roman Polanski es uno de los directores más influyentes y talentosos de la historia del séptimo arte. A lo largo de su carrera nos ha legado grandes obras, como “El bebé de Rosemary”, la gran “Chinatown”, “Tess” o “El pianista”, por la cual recibió, en ausencia, el Óscar a mejor director.

Su genialidad es innegable, y es de destacar que a sus 84 años sigue activo, filmando en Europa. Y sigue entregando productos de primera calidad en cuestiones técnicas, no así en su desarrollo o su contenido, como es el caso de su último trabajo “Basada en hechos reales”.

La polémica lo ha rodeado desde su juventud. Como las acusaciones de abuso sexual que enfrenta, la más grave en Estados Unidos presentada por Samantha Geimer, al grado que no puede entrar a territorio norteamericano porque podría ser arrestado.

Su caso es similar al de Woody Allen, quien a sus 82 años de edad sigue muy activo en el arte, filmando una película por año.

Sin embargo, a diferencia de Allen, que este año nos entregó una gran película con “Wonder wheel”, Polanski no lo logró con “Basada en hechos reales”.

La cinta es una adaptación de la novela homónima de Delphine de Vigan. El guion lo elaboraron él y Olivier Assayas, y es ahí donde radican los principales puntos en contra del largometraje.

Nos cuenta la historia de la escritora Delphine (Emmanuelle Seigner, esposa de Polanski), quien víctima del éxito y sus problemas personales vive atormentada, incapaz de comenzar a crear una nueva novela.

Es así que llega a su vida Elle, la encantadora Eva Green en una gran interpretación, quien rápidamente se convierte en su mejor amiga, confidente e incluso asistente incondicional. 

Comienza así la intriga desafortunada de la película. Aunque el espectador sabe que cuando el personaje de Elle entra cada vez más a la vida de Delphine algo no anda bien, y que algo malo va a pasar, la realidad es que no sucede nada.

Y cuando parece que por fin habrá acción y reacción, sucede un giro en la trama que nos hace pensar que la historia va a tomar otro rumbo. Incluso por momentos se torna surrealista, sin definir claro el camino que va a seguir. Así, termina por cansar al espectador, el argumento es incapaz de retenerlo.

Y aunque la fotografía es muy buena, al igual que las actuaciones, en especial la de Eva Green, los personajes son víctimas de un guion caprichoso.

Pese a todo esto y a que algunas cuestiones de la trama no se responden, queda la sensación de que el cierre de la misma es intencional, e incluso propicia la reflexión y el debate.

Visualizada en conjunto, “Basada en hechos reales” nos muestra que Polanski poco a poco va perdiendo ese brillo que alguna vez lo hizo alzarse entre lo más alto. 

Espero sus comentarios en @Roberto_INFO7 y www.facebook.com/RobUriel.


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