Pensiones piraña

Guillermo Fárber

Por: Guillermo Fárber,
el Martes 29 de Mayo 2018

Hace años, por razones de trabajo, pasaba por Chicago con alguna frecuencia: pisaba su gigantesco aeropuerto como escala obligada rumbo a Fort Wayne, sede de la Lincoln Financial Group (aseguradora, principalmente). Hace décadas que no voy, pero mi hija Ariana y mi yerno Pedro acaban de ir a algún evento del IPADE. Ahora, además de sus muchos otro problemas (alta tasa de criminalidad, pleito jarocho entre sus caciques demócratas y Trump, déficit presupuestales crónicos, etc.) otra pústula comienza romperle a Chicago las costuras financieras.

Se trata del asunto de las pensiones, claro, que afecta a casi todas las naciones, estados, municipios y empresas de casi todo el mundo. La anunciada e inevitable quiebra del sistema de bienestar (welfare) en prácticamente todas sus manifestaciones. Los fondos de pensiones ya se agotaron o están a punto de agotarse. En fin, le compraron a los políticos casi un siglo de tregua social. Una tregua artificial, desde luego, puras promesas vacías, pero con frecuencia eso es suficiente para mantener apaciguada a la raza.

Además, era de esperarse. Los keynesianos tienen siempre la respuesta perfecta ante cualquier contratiempo macroeconómico: pedir, exprimir máááááás dinero de sus contribuyente cautivos (ya se rumora sobre los nuevos impuestos que nos impondrá a los mexicanos quien gane la Presidencia, por instrucciones de José Ángel Gurría, mensajero del Olimpo global). Y es que, como no saben defender como seres racionales ninguna imposibilidad económica, patalean como niños caprichosos sus "soluciones" políticas. 

Esta vez el Banco de la Reserva Federal de Chicago propone imponer, en todo el estado y además de los impuestos prediales actuales, una evaluación especial de la propiedad que estiman sería aproximadamente el 1% del valor real de la propiedad cada año durante 30 años. Medida dizque "temporal", pues, cuando ya sabemos que nada hay más permanente que las medidas gubernamentales dizque "temporales". ¿Sabes cuándo se revertiría esta sobrecarga dizque "temporal"? Nunca.

Otro disparo en el pie

Según esta propuesta, que "se encuentra entre las ideas más inhumanas y tontas que hemos visto hasta ahora, los propietarios con casas con un valor de $250,000 dólares pagarían $2,500 dólares ADICIONALES por año en impuestos a la propiedad, aquellos con casas con un valor de medio millón pagarían $5,000 adicionales, y aquellos con casas con valor de un millón pagarían $10,000 adicionales.

Habría que preguntar si la Fed de Chicago está ciega a las consecuencias. Pero es inútil tratar de razonar con burócratas financieristas. No les importa plantar bombas nucleares de mediano plazo si con sus "remedios" solucionan los bombitas inmediatas. Las tasas de impuesto a la propiedad confiscatorias ya han robado a cientos de miles de familias de Illinois del patrimonio de su casa, probablemente la mayor parte de la riqueza que tenían. Los impuestos a la propiedad en muchas comunidades de Illinois ya superan el 3%, 4% e incluso el 5% de los valores de las viviendas. En Illinois, el promedio es un altísimo 2.67% anual, el más alto en la nación (le sigue Nueva York con 2.53%). En algunos condados "ricos" ya promedian más del 5% (o sea que cada 20 años pagas el total de lo que vale tu casa, nada más por este concepto).

En Illinois, como en muchas otras partes del mundo (México, digamos), la idea básica es que las propiedades no pueden irse, así que cárgales más la mano. Y de los carros muchos no pueden prescindir (sobre todo con los deficientes sistemas de transporte colectivo que padecemos), así que sobre ellos, etc.

"La mayoría de esas comunidades de Chicago son de clase trabajadora, a menudo afroamericanas. La Fed dice que tal vez se pueda hacer que el impuesto sea progresivo al eximir a los valores más bajos, pero eso es muy difícil de hacer y, si de alguna manera se exime a los pobres y la clase trabajadora, la carga al resto de las propiedades sería astronómica. Esas tasas ya han sumido a muchas comunidades en espirales de muerte, exigiendo una solución inmediata, pero la Fed de Chicago aparentemente quiere meter más el acelerador. ¿No entienden que las personas no construirán o mejorarán sus propiedades inmobiliarias cuando los impuestos a la propiedad son tan altos? Cualquier valor que agreguen a su hogar será gravado para siempre. ¿Nunca han estado en nuestras comunidades con innumerables casas deterioradas, abandonadas y propiedades comerciales, que son el resultado?"

Pero escucha el "razonamiento" de la Reserva Federal (que al parecer no es consciente de desastres urbanos de lugares como Detroit): "Los nuevos impuestos no afectarían a las personas que piensan mudarse a Illinois. Si bien tendrían que pagar impuestos más altos a la propiedad, eso se compensaría al no tener que pagar tanto por sus nuevos hogares. Además, los propietarios actuales no podrían evitar el nuevo impuesto al vender sus casas y mudarse porque los precios de las viviendas deberían reflejar la nueva carga impositiva rápidamente". En otras palabras, confisque la riqueza de los propietarios actuales porque pagarán, permanezcan o no, mediante una reducción inmediata del valor de la vivienda. Para colmo, este nuevo impuesto sólo "resolvería" el problema de los sistemas de pensiones estatales. ¿Y qué pasaría con los otros 650 sistemas de pensiones, que también carecen de fondos suficientes?

¿Y ACÁ EN CORRUPTITLÁN?

Esta nota del 30 de junio de 2016 es inquietante: "El presidente Enrique Peña Nieto ha decretado que a partir del 1º de julio del 2016 el Estado ya no se hará responsable del pago de las pensiones y que esta obligación la tendrá únicamente una Afore paraestatal que, a su quiebra, dejará a los jubilados y sus familias en la miseria, aunque hayan laborado en cualquier dependencia gubernamental y tengan mucho o poco tiempo de antigüedad. El tiempo se ha agotado y al ser publicado el decreto en el Diario Oficial, únicamente tendremos 15 días para conseguir un buen abogado amparista, que con técnica jurídica depurada, pueda lograr que el gobierno mexicano no se desobligue del pago de las pensiones".

Al respecto me dice el Jártur: "Se acaba de aprobar en la Cámara de Diputados lo de la pensión universal, donde pasan nuestras jubilaciones y pensiones a manos únicamente de una Afore paraestatal. De esto no se ha dicho nada y es muy urgente que informen a todos sus contactos, pues esto afecta a toda la población".

En fin, una triste pero predecible e inevitable conclusión del más largo y cuantioso ciclo crediticio que ha conocido la humanidad. Esto pasa (tiene que pasar, no puede no pasar) cuando se agota el dinero real, el dinero ficticio, el dinero inventado, el dinero virtual y hasta el dinero imaginario. Hay límites, aunque los keynesianos no lo crean.


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