Siete películas sobre la tercera edad

Roberto Uriel

Por: Roberto Uriel,
el Lunes 27 de Agosto 2018

Este 28 de agosto es el Día Internacional del Adulto Mayor, y si bien hay muchos pendientes con ellos antes que una celebración, el cine puede servir de punto de partida para explorar o reflexionar eso mismo. El tema ha sido inspiración y motivo para nombres de gran peso en el arte cinematográfico. Fellini, Wenders, Haneke, Campanella, Lynch, De Sica o Bergman, por mencionar algunos. Sin ser una lista definitiva, aquí siete recomendaciones con mucho cariño para nuestros abuelitos.

7. Up

Pete Docter y Bob Peterson, EU, 2009

Esta es una película que por mérito propio ya forma parte de la cultura popular mundial. La historia es bien conocida, pero vale la pena verla de nuevo. Fue dirigida por el dueto de la animación Pete Docter y Bob Peterson, quienes trabajan para la casa productora Pixar, responsable de películas muy interesantes como “Wall E” o “Intensamente”, sin dejar de mencionar a “Toy Story”, “Buscando a Nemo” y “Coco”, entre otras. 

De hecho, Pete Docter es uno de los fundadores de Pixar y creador de “Monsters Inc”, entiéndase esto como guionista y director. “Up” ganó en los Óscar y Globos de Oro como mejor película animada.

6. Buena Vista Social Club

Wim Wenders, EU, 1999

La música es importante en todas las etapas de la vida, y eso lo sabe bien el magnífico director alemán Wim Wenders, responsable de esta bella y entrañable obra documental que retrata con fidelidad la humanidad, arte popular y sentimientos de un grupo de abuelitos cubanos.

Buena Vista Social Club fue un lugar de encuentro, música y baile en La Habana. Pasaron los años y ellos se reúnen para grabar un disco, luego tocaron en Ámsterdam y en Nueva York, y la travesía fue filmada con maestría por Wenders para dar forma a este documental. De hecho, él se destaca por su trabajo en documentales con “Pina” (2011), “La sal de la tierra” (2014) y este año ha lanzado uno sobre el papa Francisco. Fue nominada al Óscar a mejor documental y a los BAFTA por mejor película extranjera.

Inevitable recomendar al mismo tiempo otro documental que lleva la música como bandera, “Young@heart”, del británico Stephen Walker, sobre los veteranos integrantes de un coro de Nueva Inglaterra, cuyo lema es “mayores portándose mal”, y que interpretan a su estilo canciones de Outkast, Jimi Hendrix, Radiohead, Sonic Youth, entre otros.

5. No quiero dormir sola

Natalia Beristáin, México, 2012

La mexicana Natalia Beristáin es un nombre serio a seguir en el cine mexicano. Justo en agosto se estrenó su segundo largometraje, “Los adioses”, sobre la vida de Rosario Castellanos. Pero su primera película fue “No quiero dormir sola”, en la cual aborda el choque que existe entre dos generaciones distintas. Una joven mujer debe hacerse cargo de su abuela, una actriz retirada, quien enfrenta el alzheimer y el alcoholismo. 

Cine mexicano, cine real, no complaciente más que busca el hecho de retratar la realidad de una colisión de dos mundos. En el Festival de Morelia se alzó como la mejor película y en los Ariel, Adriana Roel ganó como mejor actriz.

De hecho, el tema del alzheimer es una constante en el cine como en la vida de los adultos mayores. La también película latina “El hijo de la novia” (Juan José Campanella, Argentina, 2001) presenta a un joven hombre divorciado, cuya madre se encuentra en un internado debido a este padecimiento, mientras su padre tiene intenciones de cumplirle un viejo sueño: casarse por la iglesia. 

Otro ejemplo es la cinta canadiense “Lejos de ella”, escrita y dirigida por Sarah Polley en 2006, en la que una pareja enfrenta esta enfermedad, entre reflexiones de lo que ha sido su vida de casados y el ingreso de uno de ellos al internado.

4. Amor

Michael Haneke, Austria, 2012

El aclamado director austriaco entregó en 2012 una de las mejores películas de su carrera. Y fue centrada en el tema de la vejez con todo lo que conlleva, incluido el amor, de ahí el título. 

La historia aborda a una pareja de abuelitos, que viven solos en su departamento de París, y la mujer, que es interpretada por la gran actriz Emanuelle Riva, tiene un infarto que le deja paralizado un costado. Ahí es donde comienza la verdadera prueba de amor. 

Es un filme con un final muy inquietante, no es un final feliz, pero uno se queda pensando de qué otra manera se podría cerrar esta historia, y tratando de entender si los personajes tomaron las decisiones correctas. En el Festival de Cannes ganó la Palma de Oro y el Óscar a mejor película extranjera.

De hecho, una película que aborda temas un tanto similares es “Corazón silencioso”, del danés Billie August (2014), de quien por cierto destaco mucho su película “Los Miserables” de 1998. En tanto, “Corazón silencioso” explora los avatares que provoca una enfermedad terminal al interior de una familia. 

3. Una historia verdadera

David Lynch, EU, 1999

Esta cinta es una rareza dentro de la filmografía de su director. Si tomamos de referencia la carrera de Lynch, que nos ha acostumbrado a su sello particular de historias oníricas y surrealistas, esta es todo lo contrario, por eso es valiosa, pues demostró que también sabía hacer películas, digamos, más sencillas de digerir, pero igual de fuertes que el resto de sus obras.

Un anciano, interpretado por Richard Farnsworth, que vive en Iowa con una hija discapacitada, Sissy Spacek (la recordamos de “Carrie”), y tiene problemas de cadera, de visión y enfisema pulmonar, recibe la noticia de que su hermano Lyle, con el que está peleado desde hace diez años, ha sufrido un infarto, decide ir a verlo aunque tenga que recorrer 500 kilómetros en el único vehículo que tiene: una máquina cortacésped. 

Genial road movie. Y Farnsworth fue nominado al Óscar a mejor actor, mientras que la cinta fue nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Su hermano, Lyle, es interpretado por Harry Dean Stanton, y aunque su aparición es corta, es muy significativa, puesto que es uno de esos actores que es un grande, pero porque así es el cine nunca se volvió estrella, y eso nos lleva a recomendar una gran película que este año llegó a cines.

“Lucky”, dirigida por el actor John Carrol Lynch presenta a un hombre, a quien apodan precisamente Lucky, que llegado a sus 90 años enfrenta el ocaso de su vida y a la inevitable partida, ese viaje que no sabemos a dónde lleva. Un personaje rutinario, testarudo, firme en sus creencias. 

Una magistral despedida del actor, pues falleció justo al concluir el rodaje, en septiembre del año pasado. En cada plano da cátedra de actuación. Lo recordamos además por la joya de Wim Wenders, “París, Texas”, donde ofreció también una formidable actuación, imprimiendo rostro y esencia humana al personaje principal, de hecho, y lo mencionaba un poco antes, sólo tuvo estos dos protagónicos en su vida; siempre fue el gran actor secundario, con poca (o cierta) fama, pero no por eso un actor menor.

Como dato curioso, David Lynch aparece actuando como uno de sus compañeros habituales del bar que frecuenta Lucky. Una de las mejores películas de este 2018, indiscutiblemente.

2. Yo, Daniel Blake

Ken Loach, Reino Unido, 2016

Otra ganadora de la Palma de Oro, y con sobradas razones. Este es cine de mera crítica social, enfocada en el tema de la tercera edad. Si pensábamos que nuestro país tiene serios problemas de administración pública, de salud y pensiones, esta película nos muestra que en otros lados del mundo también "se cuecen habas". Por problemas cardiacos, Daniel Blake se ve obligado a acudir a la asistencia social de su país, pero a pesar de que el médico le prohibió trabajar, la oficina pública le exige conseguir un empleo o será sancionado. 

Lo que Ken Loach hace en esta cinta, con toda la experiencia que tiene ya en el séptimo arte y la televisión, es poner en evidencia la deshumanización de la administración pública y del estado moderno. Además de triunfar como la mejor película del Festival de Cannes, fue la gran triunfadora de la noche de los BAFTA.

Y esto nos lleva a recomendar otra cinta de este mismo corte, dirigida por un grande de la historia del cine, “Umberto D”, de Vittorio de Sica (1952). Nos muestra a un jubilado a quien la pensión no le alcanza para sus gastos, endeudado por el alquiler y sin ayuda en el mundo, más que la compañía de su perro Flike. 

Conmovedora historia que, sin que suene a mensaje o moraleja, provoca la reflexión acerca de cuántos de los jóvenes realmente están siendo previsores acerca de su futuro y de la vejez. Nominada al Óscar a mejor guion, y en Cannes al Gran Premio del Festival.

1. Fresas salvajes

Ingmar Bergman, Suecia, 1957

Una película redonda de uno de los mejores cineastas de la historia. Y lo digo porque si bien el tema principal es el ocaso de la vida del personaje principal, el director en su guion lo lleva a un viaje hacia su pasado para poder englobar temas de todo ser humano y de toda la vida: el paso del tiempo, la vida y la muerte, las metas y los sueños, las relaciones interpersonales, el amor, la compañía, la trascendencia, la memoria… en pocas palabras, la existencia del ser humano, al explorarla de singular manera al llegar a la vejez.

Victor Sjöström da vida al profesor Borg, un médico que debe ir a Estocolmo para recibir un homenaje de su universidad. Se embarca en un viaje por carretera con su nuera, que lo obliga a pasar, y detenerse, en el lugar donde fue su infancia, lugar donde crecían las fresas salvajes y floreció su primer amor.

Recibió nominaciones a diversos premios en todo el mundo, si bien no logró muchos de ellos, es una película que ha envejecido con dignidad y la historia la ha situado en el lugar donde debe estar.

De hecho, el director también entregó otra gran cinta que pudiera acomodarse en la categoría de tercera edad, “Sonata de otoño”, con la última actuación de Ingrid Bergman antes de su fallecimiento, como una madre de familia que ha preferido el éxito como pianista antes que la cercanía con sus hijas.

Espero sus comentarios en @Roberto_INFO7 y www.facebook.com/RobUriel.


Volver arriba